HISTORIA COMPRIMIDA DE EEUU DESDE LOS OJOS DE UN BORICUA – PARTE 5

¡Vamos, vamos, boys and girls, a sus pupitres que seguimos con nuestro curso corto y comprimido de la historia de los EEUU!
Según vimos en la clase pasada, la década de los años 40 del siglo 19 fue una década de conquista gringa sobre algunos de los restos del viejo imperio español. De hecho, antes de que termine el siglo los EEUU se van a apoderar de todo lo que quedaba del viejo imperio, Puerto Rico incluído, pero aquí fue que comenzó el asalto.

alta-californiaBien, pues a lo largo de un buen tramo de la larga costa del Pacífico estaba la Alta California que llamaban los mexicanos. En ese territorio vivían muchas diferentes tribus de indios hablando muchos diferentes lenguajes, andaban por allí desde antes que se construyeran las pirámides de Egipto y se estima que podían haber habido hasta 300,000 de ellos. Además, también vivía gente que nació allí hablando español y que ya estaban allí desde antes que existieran ningunos United States of America. Habían misioneros franciscanos en asentamientos llamados San Diego, Los Ángeles, San José y San Francisco buscando evangelizar indios, ya tú sabes, llevarlos a la salvación con Cristo Jesús y la Virgen María.


Hasta uno que otro pirata inglés y par de rusos traqueteando pieles se asomaron por allí también. Toda esa gente vivía allí aprovechando la riqueza natural de campos fértiles, bosques de ricas maderas y abundante caza y pesca que caracteriza esa parte del mundo, pero no tenían idea de el montón de otras riquezas que abundan allí. En algún lugar leí que si California hoy fuera un país independiente sería la quinta economía mundial.


Fast forward a mediados del siglo 19 y poco a poco se vinieron colando algunos WASP al área hasta que se organizaron y junto con algunos rancheros mexicanos, y, de manera muy similar a Texas con su Samuel Houston y su bandera “Lone Star Flag” formaron su revolución en California contra México y declararon una república independiente con su bandera y todo, la “bandera del oso” que dice “California Republic” … in English. Felizmente para ellos además, esto ocurre en 1846, el mismo año que el presidente Polk declara su guerra de agresión contra México.
Muy poco duró aquella república, pues al año siguiente en 1847 algunos exploradores descubrieron grandes vetas de oro, la noticia se regó como la pólvora y de repente se llenó todo aquello de gente WASP de todas partes de los estados del este buscando fortuna fácil en lo que se conoce en la historia como el “California Gold Rush”. La guerra contra México termina con su conclusión que discutimos y de nuevo, se cae de la mata que el próximo paso evidente es admitir a California a la unión como el estado número 31 en el año 1850.


Noten que en ese tiempo viajar de New York a San Francisco era no solamente más rápido, si no más seguro, en barco de vela dando la vuelta por el Cabo de Hornos en la puntita sur de Sur América. No existía el Canal de Panamá, y el viaje por tierra era aventura peligrosa. Del río Mississippi hacia el oeste no había carretera ni ferrocaril, tienes que cruzar las Montañas Rocallosas, y habían indios agresivos y encojonao’s con los jodios WASP por todo ese territorio, ahora montados a caballo y con rifles en sus manos aparte de sus milenarios arcos y flechas. No, si tenías los chavos, te ibas en barco.


Unos años más adelante, por el área de los grandes lagos se desarrolla con sus consabidos 60,000 WASP y su organización socio-política, all in English, of course, el nuevo estado de Minnesota, colindando con Wisconsin y Iowa y llegando a Canadá. Se admite a la unión como el estado número 32 en el año 1858. No, no consultaron ni hubo plebiscitos con los indios Chippewa ni Winnebago que vivían por allí, como tampoco consultaron a los lobos, osos y venados.


Al año siguiente, en 1859, se admite otro nuevo estado, el tercero de tres en nueve años, este siendo el estado de Oregon, el número 33, al norte de California. De nuevo, al menos 60,000 WASP, organización, in English y pa’ alante. No, tampoco consultaron ni hicieron plebiscitos con los indios Umpquas ni Paiutes que quedaban por allí, ni con los osos ni los gatos monteses tampoco.


Vamos ahora a un tiempo difícil, cruel y transcendental en la historia de los EEUU: el pugilato con los esclavos africanos. Que ya no les quedaba mucho de africano tampoco, bendito, los pobres llevaban bastantes generaciones en el Nuevo Mundo y pocos si algunos de ellos sabían leer y escribir, mucho menos buscar a Africa en un mapa. Para este tiempo, el tráfico de esclavos a través del Atlántico se había reducido bastante.
El asunto estaba bien caliente, andaba en campaña a la presidencia con un nuevo partido, el Republican Party, un declarado abolicionista llamado Abraham Lincoln, y el debate de que si los nuevos estados vienen con esclavos o libres echaba candela. De hecho, en esos días en el senado en Washington un senador rabioso, un Democrat esclavista de South Carolina llamado Preston Brooks atacó al senador Charles Sumner, abolicionista de Massachusetts con un bastón con mango de oro y por poco lo mata. El bastón se partió durante el ataque, y luego el rabioso senador recibió cientos de bastones nuevos de sus seguidores sureños aplaudiéndolo. Sumner se convirtió en un mártir para la causa abolicionista. Imagínense que Trump le meta un puño a Biden y lo tumbe al piso, ¿como reaccionarían los Trumperos?


Ese ataque sucedió mientras se debatía en el senado federal el asunto de Kansas, “Bleeding Kansas” como se vino a llamar, la Sangrienta Kansas. El territorio de Kansas queda justo al oeste del nuevo estado de Missouri, con ríos y bosques cediendo a las enormes y fértiles llanuras del centro del continente. Recuerden el pugilato que hubo con Missouri, que se tuvo que hacer una excepción a la regla de no permitir estados esclavistas al norte del paralelo 36.5 al norte del ecuador. Pues Kansas también queda al norte del paralelo, y sin encomendarse a nadie allá fueron a meterse las turbas esclavistas de Missouri a exigir lo mismo para Kansas y del otro lado vinieron oleadas de abolicionistas del norte, y la sangre llegó al río, literalmente, Bleeding Kansas.

Nada, que al final fue aceptado en la unión como estado libre de esclavos, el estado número 34, el día 29 de enero de 1861, unas cinco semanas antes de la inauguración del nuevo presidente Lincoln y su nuevo Republican Party.


Los Democrats esclavistas del sur habían advertido que si Lincoln ganaba la presidencia ellos con sus estados iban a abandonar la unión. Así lo hicieron, y a la que ganó el nuevo presidente South Carolina picó alante y seguido detrás vino Mississippi y el resto de los 11 estados del sur y también el entonces Territory of Arizona que mandaron al carajo la unión con todo y Lincoln y formaron su nueva nación, con sus esclavos, business as usual. The Confederate States of America con su presidente Jefferson Davis y su bandera “Stars and Bars” y su ejército y todo, comandado nada menos que por el distinguido oficial de la guerra contra México el general Robert E. Lee.


Un mes luego de inaugurado President Lincoln, el 12 de abril de 1861 un flamante general de los ejércitos del sur, PGT Beauregard le entró a cañonazos a Fort Sumpter, una fortificación federal a la entrada de la bahía de Charleston en South Carolina y comienza así la guerra más brutal y sangrienta que se ha visto en el Nuevo Mundo.
De hecho, la American Civil War, o la “War Between the States”, o “War of Northern Aggression”, si les preguntas a los del sur – que todavía no la superan – fue una guerra importante para el mundo entero porque en ella se inauguraron nuevas tecnologías bélicas como el submarino, barcos acorazados en acero, cañones y rifles con estrías internas (rifling) y mayor precisión, armas prototipos de las ametralladoras y la aviación. No existían aviones todavía, no, pero globos sí y los usaron mucho para subir a observar las movidas del enemigo, desde tierra y desde barcos. El ferrocarril también va por primera vez a ser un factor importante en la guerra. Militares europeos observaban nerviosos los acontecimientos, tomando nota de los cambios radicales que ellos iban a tener que hacer, particularmente en sus marinas de guerra. Los barcos de madera y velas de repente quedaron obsoletos.


Con toda esta nueva tecnología sumado a las acostumbradas armas y tácticas de siempre los muertos y heridos alcanzaron números escalofriantes. Ver 15 mil, 20 mil y hasta 27 mil muertos en dos o tres días de batalla era algo común, y olvídate tú de los caballos muertos. Al final fueron alrededor de 660,000 los soldados muertos. El sur quedó destruído. Las ciudades de Atlanta y Richmond las desbarataron a cañonazos y las quemaron. Los primeros campos de concentración en la historia, precursores de Auschwitz y Treblinka, con sus esqueléticos prisioneros más muertos que vivos se vieron en lugares como Andersonville, Georgia. De hecho, esa guerra se considera como un ensayo general para la futura gran guerra mundial de 1914-1918 que fue tan espantosa que traumatizó al mundo entero y cambió el curso de la historia de la humanidad.


La cosa es que a medida que iba progresando la guerra y el sufrimiento y las legiones de muertos y heridos, año encima de año, especialmente en el sur, si tú eras un hombre rico tú podías pagarle a otro para que fuera a pelear en tu lugar y así cumplir tu deber patriótico. Muchos hijos de grandes hacendados escaparon de tener que ir a pelear de esa manera, pero el hombre pobre no gozaba de ese privilegio. En el estado de Virginia muchos de sus habitantes pobres vivían en las montañas al oeste del estado y ya no les estaba haciendo mucha gracia ver a los riquitos de las plantaciones del este, los que provocaron la guerra para mantener sus jodíos esclavos en primer lugar, aprovechando ese privilegio. Protestaban y lo denunciaban como “a rich man’s war, a poor man’s fight”. Guerra del rico, pelea del pobre. De manera que en plena guerra, entre cañonazos y maniobras de caballerías, decidieron separarse de Virginia y formar el nuevo estado de West Virginia, admitido a la unión traumatizada y recibido con brazos abiertos como el estado número 35 en 1863, dos semanas antes de la famosa batalla de Gettysburg.


La batalla de Gettysburg duró tres días en los campos cerca de un pueblito de Pennsylvania del mismo nombre y fue una experiencia brutal. Casi 50,000 hombres muertos y heridos. Quedó demostrado lo inútil que es lanzar al desperdicio columnas de soldados de infantería a través de un campo abierto contra posiciones enemigas atrincheradas con armas de fuego modernas, la infame Pickett’s Charge. Esta brutalidad se va a repetir trágicamente en un lugar llamado Gallipoli (google) en Turquía cincuenta años más tarde. A Gettysburg fue Lincoln en persona poco después de la batalla y pronunció allí su famoso discurso, discurso que él mismo escribió en el tren camino al lugar, discurso que se encuentra tallado en mármol en el Lincoln Memorial a la orilla del río Potomac en Washington DC hoy, en el que habla de que “… all men are created equal”.


La guerra terminó en abril de 1865 cuando el general del sur Robert E Lee se rindió con sus ejércitos ante el general héroe de la unión y futuro presidente Ulysses S Grant en un lugar llamado Appomatox en Virginia. Grant es el que figura en los billetes de $50.


A pesar de todo eso, para el pobre negro americano las cosas no cambiaron demasiado. Sí, ya no era propiedad del WASP, no tenía dueño ni lo podían vender ni comprar, pero seguía trabajando los mismos campos de algodón, viviendo la misma miseria de siempre, sufriendo los mismos abusos y desprecio, y ahora enfrentando un nuevo terror: el Ku Klux Klan. Algunos veteranos de los ejércitos del sur, inconformes con el resultado de la guerra y la nueva libertad de los negros formaron en Pulaski, Tennessee el grupo clandestino dedicado a aterrorizar y linchar negros por el sur. Uno de sus fundadores fue un loco general guerrero del sur, muy hábil, atrevido y temerario en batalla llamado Nathan Bedford Forrest. Es a él a quien le toman el nombre prestado para la tonta película “Forrest Gump” con el zángano de Tom Hanks.


El presidente Ulysses S Grant persiguió y aplastó a ese primer Ku Klux Klan, pero luego surgió una segunda versión y ya para el siglo 20 su tercera y más reciente versión, la que vemos aún hoy por ahí marchando todos encapuchados con las turbas de Trump. Tienen su website y todo, donde puedes dar click a “come join us” y enterarte de sus últimas hazañas.


Hay otro estado que entró a la unión durante la guerra, Nevada al oeste por allá por California, pero de ese hablamos en la próxima clase.
Espero que les haya gustado la clase y que estén disfrutando y aprendiendo con este gracioso y corto curso comprimido.
¡Hasta la próxima!s

Deja un comentario