¿Puede una abeja convertirse en protagonista de una obra de arte sonoro?

Colombia · Arte sonoro · Ecología

Enjambre de Félix Blume · MAMM · Medellín

Olvídate por un momento de la pintura. En Medellín hay una exposición que no se mira: se escucha.

Enjambre, del artista sonoro Félix Blume, está compuesta por 250 pequeños altavoces suspendidos del techo. Cada uno reproduce el sonido individual de una abeja en vuelo. Al entrar, todo parece un solo zumbido. Pero basta caminar entre los altavoces para que el enjambre se desarme en individuos.

Ese detalle cambia completamente la experiencia. La obra nos hace pasar del colectivo al individuo y otra vez al colectivo. No estamos escuchando «abejas» como categoría; estamos escuchando una abeja, luego otra, luego otra. Una especie de retrato sonoro.

El proceso de creación fue tan particular como el resultado. Blume y su equipo registraron más de 600 vuelos y seleccionaron 250 grabaciones. Para conseguirlas construyeron un sistema de grabación especialmente diseñado para trabajar con los insectos, en colaboración con el apicultor Dominique Hardouin.

Pero Enjambre no es simplemente una curiosidad tecnológica. La instalación abre una pregunta más grande: ¿qué ocurre cuando dejamos de considerar el zumbido como ruido y empezamos a escucharlo como lenguaje?

El propio montaje produce una metáfora inesperada sobre la convivencia. Una colmena funciona sin un «jefe» central; la coordinación surge de la relación entre individuos. El arte convierte ese fenómeno biológico en experiencia corporal.

Y hay algo particularmente oportuno aquí. En una época saturada de imágenes, notificaciones y opiniones, una instalación que exige detenerse para escuchar puede resultar casi subversiva.

Para ir

  • Museo de Arte Moderno de Medellín (MAMM): Ciudad del Río, Carrera 44 N.º 19A-100, Medellín. Martes a viernes 11:00–19:00; sábados, domingos y festivos 11:00–18:00. Enjambre está en Lab 3 desde el 10 de septiembre de 2026.

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